Palomera

  • ¿Pueden los católicos ser incinerados?

    Sí. En mayo de 1963, el Santo Oficio del Vaticano (actualmente la Congregación para la Doctrina de la Fe) levantó la prohibición que impedía a los católicos optar por la cremación. Este permiso se incorporó al Código de Derecho Canónico revisado de 1983 (Canon n.º 1176), así como al Rito de Exequias Cristianas. A partir de entonces, se convirtió en práctica habitual celebrar las liturgias fúnebres con el cuerpo y luego llevarlo al crematorio. Los obispos de Estados Unidos y la Santa Sede han autorizado la celebración de una liturgia fúnebre católica con las cenizas cuando el cuerpo se incinera antes del funeral.

  • ¿Qué es un columbario?

    Un columbario es un conjunto de nichos, generalmente dentro de un muro de ladrillo, piedra, granito, mármol u otros materiales, que contiene las cenizas de los difuntos en un recipiente digno. En la iglesia de San Pedro, el columbario se encuentra bajo la columnata, justo detrás del altar. Consta de dos muros, cada uno con 48 nichos. Los planos contemplan la posibilidad de añadir un tercer muro en el futuro, si fuera necesario. Cada nicho puede albergar hasta dos urnas.

  • ¿Por qué tener un columbario?

    Tradicionalmente, los terrenos de la Iglesia han sido el lugar de descanso final de los miembros fallecidos de la comunidad cristiana. Antiguamente, era común enterrar a los difuntos en la propia iglesia o en su cementerio adyacente. Sin embargo, la mayoría de las iglesias ya no disponen del terreno necesario para un cementerio, y la multitud de leyes y reglamentos dificultan enormemente su establecimiento. En los últimos años, la cremación con posterior inhumación de las cenizas se ha vuelto más frecuente. Además, muchas personas optan por la cremación como una alternativa económica y digna para afrontar el creciente coste de los funerales. De esta forma, los restos del difunto pueden permanecer en la iglesia que desempeñó un papel tan importante en su vida.

  • ¿Quién puede ser enterrado?

    El columbario está reservado para el uso de los feligreses actuales de la Iglesia Católica de San Pedro y la Iglesia Misionera de Santa Isabel Ana Seton, sus familiares directos según lo estipulado en el Reglamento del Columbario y el clero actual o anterior de San Pedro. Los familiares no católicos son bienvenidos. Solo se permiten inhumaciones de restos humanos.

  • ¿Cómo se realizan los trámites para la cremación y el entierro?

    Se recomienda visitar la iglesia para hablar sobre el funeral y la inhumación. La oficina parroquial ayudará a organizar los ritos funerarios y confirmará la inscripción que se grabará en la placa conmemorativa. Los arreglos para la cremación se realizan a través de una funeraria. La funeraria entregará la urna con las cenizas a la familia para los servicios funerarios.

  • ¿Hay servicio funerario o de sepelio?

    Sí, los servicios religiosos tradicionales continúan como de costumbre en la iglesia, incluyendo la ceremonia de inhumación en el columbario. El sepelio se realiza según lo dispuesto por el párroco, en consulta con la familia y de acuerdo con las normas de la Arquidiócesis de Atlanta.

  • ¿Se puede elegir un nicho específico?

    Sí, los nichos se ofrecerán por orden de llegada y se podrán elegir entre los disponibles en el momento de la compra.

  • ¿Quién está pagando por el columbario?

    El columbario se financia y mantiene exclusivamente con la venta de los nichos. No se utiliza ningún fondo parroquial. La única excepción será el costo inicial de construcción, que se cubrirá con los fondos recaudados. Dicho monto, una vez establecido, se reembolsará a la parroquia con las ventas del columbario.

  • ¿Cuál es el costo de la inhumación en el columbario de San Pedro?

    Cada una de las dos paredes del columbario contendrá 48 nichos, distribuidos en una configuración de seis a lo ancho y ocho a lo largo. Los precios de los nichos individuales variarán según la fila, de la siguiente manera:


    • Dos primeras filas: Individual - $2,300 Doble - $2,800
    • Dos últimas filas: Individual - $2,300 Doble - $2,800
    • Cuatro filas centrales: Individual - $2,600 Doble - $3,100

    El precio de compra proporciona el capital suficiente para cubrir los gastos, el mantenimiento, el paisajismo y constituir un fondo para el cuidado perpetuo. No hay costos adicionales.

  • ¿Cómo puedo reservar un nicho?

    Para reservar un nicho, puede comunicarse con la oficina parroquial o con un miembro del Comité Asesor del Columbarium. Ellos le proporcionarán el Certificado de Derecho de Inhumación y recibirán el pago completo del nicho seleccionado.

  • ¿Cómo están señalizados los nichos?

    El nombre y las fechas de nacimiento y fallecimiento de la(s) persona(s) sepultada(s) en el nicho se grabarán con un estilo uniforme en la placa conmemorativa que lo cubre. Todos los trámites de grabado se realizarán a través de la parroquia de San Pedro una vez recibido el formulario de Autorización de Inscripción debidamente cumplimentado y el pago íntegro del coste de la inscripción.

  • ¿Puedo decorar la zona cercana a mi nicho?

    El columbario está diseñado para ser bello y sereno. No se permiten decoraciones adicionales en la zona.

  • ¿Qué hay de la atención y la permanencia?

    El columbario contará con mantenimiento perpetuo gracias a un fondo fiduciario establecido mediante la venta de los nichos. El párroco y un comité de feligreses supervisan su cuidado. El columbario es propiedad del Arzobispo de Atlanta, y su oficina garantiza su mantenimiento permanente.

  • ¿Quién gestiona las actividades del columbario?

    El Comité Asesor del Columbario está integrado por cinco laicos de la parroquia que rinden cuentas directamente al párroco. El Comité es responsable de la gestión y las finanzas del columbario. Sus miembros ejercerán sus funciones durante un año tras la finalización de la construcción. Transcurrido ese plazo, la responsabilidad de asesorar al párroco en materia de políticas del columbario recaerá en el Consejo de Finanzas. Una persona designada por el párroco se encargará de supervisar el funcionamiento diario del columbario.

  • ¿Necesito pedir permiso para ser incinerado?

    No, pero si tiene preguntas sobre la cremación, puede consultarlas con el pastor. Además, no olvide comunicar su deseo de ser cremado a su familia. Deje constancia por escrito de su voluntad en un documento de planificación funeraria o en un documento legal, como un testamento o un fideicomiso en vida.

  • ¿Puedo esparcir las cenizas?

    No. «La práctica de esparcir cenizas en el mar, desde el aire o en la tierra, o de conservarlas en casa de un familiar o amigo del difunto, no es la disposición reverente que exige la Iglesia». (Orden de Exequias Cristianas, Apéndice II n.º 417)

  • ¿Qué ritos funerarios se celebran cuando una persona es incinerada?

    Todos los ritos habituales que se celebran con el cuerpo presente también pueden celebrarse en presencia de las cenizas. Los obispos de Estados Unidos han escrito nuevas oraciones y las han publicado como apéndice del Rito de Exequias Cristianas. Durante las liturgias, las cenizas reciben el mismo trato digno y respetuoso que el cuerpo.

  • ¿Cuánto tiempo transcurre entre el fallecimiento, la cremación y la misa fúnebre?

    La respuesta a esta pregunta depende de varios factores, al igual que en el caso de los funerales con el cuerpo. El lugar del fallecimiento, la ubicación de la funeraria, la programación de la cremación, el horario de la iglesia parroquial y otras circunstancias influyen en el momento de la ceremonia.

  • ¿Qué sucede en la misa de funeral con las cenizas incineradas?

    Se debe prestar especial atención a los símbolos principales de la liturgia funeraria católica, tal como se indica en el Rito de Exequias Cristianas y sus comentarios. El cirio pascual y la aspersión con agua bendita son símbolos principales del bautismo y deben utilizarse durante la Misa de Exequias. Sin embargo, no se utiliza el sudario. Se pueden usar fotografías y otros recuerdos en el velorio, pero no son apropiados para la Misa. Durante la Misa, las cenizas se tratan con la misma dignidad y respeto que el cuerpo. Deben sellarse en un recipiente digno. Pueden ser llevadas en procesión o colocadas sobre una mesa en el osario, en el lugar donde estaría el ataúd, con el cirio pascual cerca. El cuerpo siempre se inhuma con solemnidad y dignidad. Asimismo, el Rito de Exequias Cristianas prevé la inhumación de las cenizas (Rito de Exequias Cristianas, n.º 428).